«La ciudadanía comprendió el mensaje de separar alcohol y conducción»

25/11/16

A casi cuatro años del fatal accidente de tránsito donde perdió la vida la pequeña Emilia, su padre Benjamín Silva Torrealba, reconoció que no han sido fáciles y que de cierta manera, «se aprende a convivir con el dolor».

benjaminmercantofLa trágica muerte de su hija lo llevó a crear junto a su esposa, la Fundación Emilia, que trabaja con familias que lamentablemente también han perdido a sus seres queridos por este motivo.

«Entre todos nos vamos ayudando a volver a mirar el sol», comentó Silva.

«Creamos la fundación en septiembre 2014 justo cuando se promulgaba la Ley Emilia», dijo Silva.

Actualmente, ambos son padres de una segunda hija, Sofía, de 2 años y 7 meses, quien les da fuerza día a día para salir adelante, tras el profundo dolor de que les causó la inesperada partida de Emilia.

¿Ustedes realizan una importante labor al interior de la fundación?

-Nosotros tenemos tres objetivos. Uno es acompañar a los entornos familiares afectados por la Ley Emilia, para eso hicimos un convenio con el Centro de Atención de Víctimas (CAV) en la Subsecretaria del Interior, y desde el 2014 estamos remitiendo víctimas.

Trabajamos con casi 400 familias distribuidas desde Arica a Magallanes, con las que se hace un trabajo de apoyo sicológico y prestamos asesoría jurídica y a veces solventamos algunas causas.

El segundo objetivo es desarrollar campañas de sensibilización, información y educación destinada a generar un cambio cultural que permita una ciudadanía ser más consciente y responsable de su comportamiento en los espacios públicos.

El tercer eje es desarrollar investigación, y de eso tengo varias cosas que contar destinadas a nuevas políticas públicas a transformar y reforzar algunas y cambiar otras.

¿Qué le parece el impacto del accidente de Emilia?

-Nosotros como fundación vemos que por un lado ha habido un comprender de la ciudadanía de la importancia y relevancia del tema. La ciudadanía fue de a poco comprendiendo el mensaje de separar el alcohol y las sustancias sicotrópicas de la conducción.

Pero falta, y sobre todo del lado de las autoridades públicas, comprometerse con este tema.

Ustedes han desarrollado un estudio respecto al impacto de la ley…

-Exacto. Este estudio recopiló básicamente antecedentes de las distintas fiscalías nacionales y demuestra que hay un 60% de aumento en relación a cifras de Carabineros a nivel nacional y 50% de aumento de los muertos reales por conducir con alcohol. En el caso de Antofagasta es el primer estudio que existe con cifras reales. Los otros son con cifras incompletas.

Lo interesante del trabajo es que demostró que no fue la ‘Ley de Tolerancia Cero’ la que permitió la baja, sino que básicamente fue la ‘Ley Emilia’ que bajó en un 35% los muertos en dos años: de 308 a 217.

¿Son los jóvenes los irresponsables al volante o es algo transversal?

-Para nosotros en el estudio que tenemos y el registro de casos, nos habla que las personas que siguen conducción con alcohol a partir de las detenciones que hacen todos los fines de semana son mayores de 40 años

¿La baja tiene que ver con el aumento de sanciones?

-Es un elemento central probado. Porque este tipo de delito lo comenten transversalmente todos los sectores sociales y económicos.

¿Cómo ha sido esa experiencia de superar el dolor y contribuir a la sociedad con este debate?

-Creo que uno nunca supera el dolor. Tengo la esperanza que uno aprende a convivir con el dolor y aprende a buscarle y darle un significado.

Efectivamente luchar por justicia y también la reacción de la ciudadanía que se sensibilizó con nosotros y con el tema nos ayudó. Hay una sinergía importante.


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