Fundación Emilia expuso ante Comisión de Transportes del Senado y propuso tres mejoras para fortalecer la Ley Alberto

Miércoles 12 de agosto 2026:- Carolina Figueroa Cerna, presidenta de Fundación Emilia, expuso ante la Comisión de Transportes y Telecomunicaciones del Senado en el marco de la discusión de los boletines N.º 16.853-15 y 16.872-15, refundidos, conocidos como Ley Alberto.

La iniciativa busca establecer controles de alcohol y drogas para personal de conducción del transporte mayor remunerado de pasajeros. El texto aprobado por la Cámara contempla pruebas a costo del operador cada cuatro meses y sanciones de entre 2 y 10 UTM por cada incumplimiento verificado. Desde Fundación Emilia valoramos el avance del proyecto, pero consideramos que todavía existen vacíos que deben ser corregidos para que la norma tenga un verdadero efecto preventivo, sea aplicable y pueda ser fiscalizada de manera efectiva.

Durante la exposición, Fundación Emilia presentó tres perfeccionamientos prioritarios para el segundo trámite legislativo.

Incorporar expresamente el transporte de carga

El primer punto planteado fue ampliar el alcance de la iniciativa al transporte de carga, especialmente a la carga pesada, peligrosa e interurbana.

Desde Fundación Emilia sostenemos que el riesgo asociado a la conducción profesional no depende únicamente de si se trasladan pasajeros, sino también de la función crítica que desarrolla el conductor y del potencial de daño que puede generar un vehículo de gran tonelaje.

La experiencia internacional muestra además que distintos países ya han incorporado controles de alcohol y drogas dentro de la conducción comercial. Estados Unidos contempla programas obligatorios para conductores comerciales; Brasil exige exámenes toxicológicos para determinadas categorías profesionales; Londres aplica políticas de control a conductores de buses; y Australia utiliza una lógica de responsabilidad compartida en el transporte pesado.

Sanciones que generen un efecto preventivo real

El segundo eje de la presentación estuvo centrado en las sanciones.

Actualmente, el proyecto considera una multa de 2 a 10 UTM por cada ocasión en que se verifique el incumplimiento. Para Fundación Emilia, este rango resulta insuficiente frente a empresas medianas o grandes y corre el riesgo de transformarse simplemente en un costo operacional.

Por esta razón, propusimos elevar y graduar las sanciones considerando factores como el número de conductores respecto de los cuales se omitió el control, la reiteración del incumplimiento, la alteración o falta de registros, la autorización para conducir pese a existir un resultado confirmado incompatible con la función y la capacidad económica del operador.

Como referencia para la discusión legislativa, Fundación Emilia propuso analizar un rango de 100 UTM para el incumplimiento general, graduado según gravedad y extensión, y de 100 a 200 UTM para incumplimientos graves o reiterados, junto con eventuales consecuencias administrativas o contractuales. Se trata de una propuesta técnica para el debate legislativo y no de una sanción actualmente vigente.

El planteamiento busca instalar un principio central: la prevención no puede descansar exclusivamente en la conducta individual del conductor. Las empresas también deben responder por sus deberes de prevención, control, registro y supervisión.

Controles técnicamente confiables y con valor probatorio

El tercer punto estuvo enfocado en asegurar que los controles tengan suficiente respaldo técnico y puedan cumplir realmente una función preventiva.

Fundación Emilia propuso que la regulación establezca mínimos claros respecto de la selección aleatoria del personal sujeto a control, la cadena de custodia, la trazabilidad del dispositivo utilizado, la capacitación del operador y la confirmación toxicológica de los resultados.

También planteamos la necesidad de diferenciar claramente entre un resultado inicial o de screening y un resultado confirmado, junto con contemplar contramuestras y procedimientos que resguarden las garantías de los trabajadores.

A ello se suma la necesidad de contar con mejores datos. Actualmente, el Ministerio Público informó que no existe una codificación separada para conducción bajo efectos de drogas, lo que dificulta seguir causas, formalizaciones, condenas y resultados asociados específicamente a narcotest.

Una señal de alerta en los controles actuales

Durante la presentación también se expusieron antecedentes correspondientes al primer trimestre de 2026.

En ese periodo se realizaron 1.093 narcotest a nivel nacional, de los cuales 297 resultaron positivos, equivalente a un 27,2% de positividad. Esto significa que más de uno de cada cuatro controles efectuados registró un resultado positivo.

Para Fundación Emilia, estos datos refuerzan la necesidad de avanzar hacia una política de control más robusta, con mayor capacidad de fiscalización y con mecanismos que permitan evaluar posteriormente sus resultados.

Una Ley Alberto robusta y no meramente declarativa

Al finalizar la exposición, Fundación Emilia solicitó al Senado avanzar en una Ley Alberto que incorpore expresamente el transporte de carga, establezca sanciones capaces de generar cumplimiento y fije estándares técnicos mínimos para la aplicación de los controles.

La propuesta busca que la iniciativa no se reduzca únicamente a disponer de instrumentos de testeo, sino que permita construir un sistema preventivo claro, confiable y fiscalizable.

Prevenir no es solo disponer de un instrumento. Es asegurar que el control exista, sea confiable y genere consecuencias cuando se incumple.

Desde Fundación Emilia continuaremos aportando antecedentes técnicos y propuestas al debate legislativo, con el objetivo de fortalecer las políticas públicas destinadas a prevenir la conducción bajo los efectos de alcohol y drogas y proteger la vida de todas las personas que comparten las vías.

Fundación Emilia y UTEM fortalecen colaboración académica y proyectan conferencia sobre educación vial y políticas públicas

Martes 11 de Agosto:- Fundación Emilia sostuvo una reunión con Leonardo Gatica, académico de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM), director de la Revista de Estudios Políticos y Estratégicos y director del Magíster en gerencia pública de la institución, con el propósito de fortalecer los vínculos con el ámbito académico y generar nuevas instancias de colaboración en torno a la educación ciudadana, la seguridad vial y las políticas públicas.

En representación de Fundación Emilia participaron Benjamín Silva, vicepresidente ejecutivo; Javiera Vitar, coordinadora del área de educación ciudadana; y Fernanda Morales, Consuelo Pereira y Dalal Mishle, estudiantes en práctica que forman parte del área de educación ciudadana de la fundación.

Durante el encuentro se presentó el trabajo que desarrolla Fundación Emilia desde su creación en 2014, abordando sus orígenes, trayectoria y los principales proyectos legislativos impulsados durante estos años. También se dieron a conocer las iniciativas que actualmente desarrolla la fundación en materia de educación vial y formación ciudadana, destacando la importancia de continuar generando espacios de reflexión y participación en torno a estas temáticas.

La reunión permitió además identificar oportunidades de colaboración con el mundo académico, especialmente considerando la experiencia de Leonardo Gatica en docencia, formación de posgrado y gestión de programas vinculados a la administración y las políticas públicas. En este contexto, se conversó sobre la posibilidad de organizar una conferencia junto al Magíster en Gerencia Pública de la UTEM, proyectada para fines de septiembre. Con el objetivo de acercar a los estudiantes de esta maestría a las problemáticas que aborda Fundación Emilia y despertar su interés por desarrollar sus trabajos de grado en torno a temas relacionados con la educación vial, la seguridad pública y otros desafíos vinculados a las políticas públicas.

Esta posible colaboración busca que las experiencias y problemáticas que se abordan desde la sociedad civil puedan convertirse también en oportunidades de investigación y generación de conocimiento. De esta manera, los estudiantes podrían aportar, desde sus áreas de formación, nuevas miradas y propuestas frente a desafíos que afectan directamente la convivencia y la seguridad en el espacio público.

Desde Fundación Emilia se valoran estas instancias de vinculación con el ámbito académico, ya que contribuyen al fortalecimiento de redes de colaboración, al intercambio de conocimientos y a la generación de nuevas oportunidades para promover la educación ciudadana y vial.

Fundación Emilia y Universidad Adventista proyectan seminario conjunto sobre educación ciudadana, innovación social y seguridad pública vial

Lunes 10 de Agosto 2026:- Fundación Emilia sostuvo una reunión de colaboración con Smirna Olivares, docente de la carrera de Educación Parvularia y del Departamento de Educación de la Universidad Adventista de Chile, con el propósito de fortalecer vínculos con la comunidad académica, generar nuevas alianzas y proyectar iniciativas conjuntas vinculadas a la educación ciudadana y la seguridad pública vial. 

En representación de Fundación Emilia participaron Benjamín Silva, vicepresidente ejecutivo; Javiera Vitar, coordinadora del Área de Educación Ciudadana; y Fernanda Morales, estudiante en práctica de la carrera de Psicología de la Universidad Andrés Bello de Viña del Mar. 

Durante el encuentro se abordó la posibilidad de organizar, de manera conjunta, un seminario online durante el mes de octubre, orientado a generar un espacio de reflexión, aprendizaje y diálogo en torno a temáticas relacionadas con la educación ciudadana, la innovación social y la seguridad pública vial. La iniciativa busca convocar a estudiantes y miembros de la comunidad académica, promoviendo una mirada interdisciplinaria respecto de los desafíos que enfrenta nuestro país en materia de seguridad vial y convivencia en el espacio público. 

Asimismo, se planteó que la actividad pueda desarrollarse íntegramente en formato online, facilitando la participación de estudiantes y otros integrantes de la comunidad educativa. En este marco, se busca que el seminario constituya también una instancia para dar a conocer el trabajo que desarrolla Fundación Emilia y acercar a nuevas personas a sus iniciativas y espacios de participación y voluntariado. 

Desde Fundación Emilia se valoran estas instancias de vinculación con el ámbito académico, ya que contribuyen al fortalecimiento de redes de colaboración, al intercambio de conocimientos y a la generación de nuevas oportunidades para promover la educación ciudadana y vial. A través de iniciativas como esta, se busca continuar impulsando acciones que aporten a una movilidad más segura y a la construcción de una sociedad más consciente y responsable en el uso del espacio público.  

Fundación Emilia fortalece su equipo con la incorporación de nuevas estudiantes en práctica

Jueves 6 de Agosto 2026:- Durante esta semana se integraron al equipo de Fundación Emilia tres nuevas estudiantes en práctica, quienes colaborarán en el desarrollo de iniciativas vinculadas con la educación, la investigación y la prevención en seguridad vial.

Se trata de Fernanda Morales y Consuelo Pereira, estudiantes de Psicología de la Universidad Andrés Bello, sede Viña del Mar, y de Dalal Misleh, estudiante de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Alberto Hurtado.

Su incorporación permitirá fortalecer el trabajo interdisciplinario que desarrolla la Fundación, integrando herramientas provenientes de la psicología, las ciencias sociales y el análisis de políticas públicas. Esta diversidad de miradas resulta especialmente relevante para abordar la seguridad vial como un fenómeno complejo, relacionado no solo con el cumplimiento de las normas, sino también con las conductas, las percepciones de riesgo, la convivencia vial y la capacidad de las instituciones para promover una cultura preventiva.

Durante su práctica, las estudiantes participarán en la elaboración de contenidos técnicos y educativos, la revisión y sistematización de información, el apoyo a proyectos de investigación y el desarrollo de nuevas iniciativas orientadas a promover una ciudadanía más responsable e informada.

Fernanda Morales y Consuelo Pereira colaborarán especialmente desde el ámbito de la psicología, aportando al análisis de las conductas y factores que influyen en las decisiones de las personas en el espacio vial. Esta perspectiva permitirá fortalecer el desarrollo de materiales educativos, acciones de sensibilización e iniciativas orientadas a comprender de mejor manera la percepción del riesgo y los procesos de cambio de comportamiento.

Por su parte, Dalal Misleh contribuirá desde la Ciencia Política y las Relaciones Internacionales al análisis de políticas públicas, la investigación y la revisión de experiencias nacionales e internacionales relacionadas con la seguridad vial. Su participación también apoyará el seguimiento de iniciativas legislativas, programas institucionales y nuevos desafíos vinculados con la movilidad segura y sostenible.

Para Fundación Emilia, las prácticas profesionales constituyen un espacio de aprendizaje y formación, pero también una oportunidad para establecer vínculos entre las universidades y las organizaciones de la sociedad civil. La participación de estudiantes permite incorporar nuevas preguntas, metodologías y conocimientos, al mismo tiempo que les ofrece la posibilidad de aplicar su formación académica en proyectos con impacto social.

Este trabajo conjunto busca contribuir a que las futuras profesionales comprendan la seguridad vial desde una perspectiva amplia, que considere sus dimensiones humanas, sociales, institucionales y educativas. Asimismo, permitirá fortalecer iniciativas que actualmente desarrolla la Fundación en ámbitos como la educación ciudadana, la investigación, la prevención de conductas de riesgo y la generación de evidencia para la toma de decisiones.

La incorporación de las nuevas practicantes también forma parte del compromiso de Fundación Emilia con la formación de estudiantes y con la creación de espacios que promuevan el trabajo colaborativo entre distintas disciplinas. Estamos convencidos de que avanzar hacia una movilidad más segura requiere integrar conocimientos, escuchar distintas experiencias y construir respuestas que sitúen la protección de la vida en el centro.

Les damos una cordial bienvenida a Fernanda, Consuelo y Dalal, y les deseamos una experiencia enriquecedora, llena de aprendizajes y oportunidades para aportar. Esperamos que este periodo les permita desarrollar nuevas herramientas profesionales y, al mismo tiempo, contribuir al fortalecimiento de la educación y la investigación como pilares fundamentales de la prevención vial.

Fundación Emilia impulsa auditorías ciudadanas para evaluar la infraestructura de carga de vehículos eléctricos

Lunes 3 de Agosto 2026:- En Fundación Emilia estamos desarrollando el proyecto Auditorías Ciudadanas de Electromovilidad: Puntos de Carga, una iniciativa que busca evaluar la infraestructura de carga para vehículos eléctricos desde una perspectiva territorial, social y de experiencia de uso.

La electromovilidad suele analizarse principalmente desde sus beneficios ambientales, la eficiencia energética, la innovación tecnológica y la necesidad de avanzar hacia medios de transporte con menores emisiones. Sin embargo, su implementación también plantea preguntas sociales que requieren mayor atención: quiénes pueden acceder a esta tecnología, dónde se localiza la infraestructura, qué tan sencillo es utilizarla y qué barreras enfrentan las personas en su vida cotidiana.

No basta con contabilizar cuántos cargadores existen. También es necesario observar si pueden encontrarse con facilidad, si están operativos, si entregan información comprensible, si el espacio permite utilizarlos de manera segura y si su distribución territorial favorece un acceso equitativo.

Una primera experiencia piloto

Como etapa inicial, realizamos un piloto metodológico destinado a validar el instrumento de auditoría ciudadana que será aplicado a mayor escala durante agosto y septiembre.

El proceso comenzó con la revisión, depuración y georreferenciación de una base de puntos de carga de la Región Metropolitana. Posteriormente, se seleccionó una muestra y se realizaron visitas en terreno mediante un formulario estandarizado. La metodología considera variables como ubicación, disponibilidad, potencia, tipo de conector, estado físico, señalización, accesibilidad, condiciones del entorno, seguridad y facilidad para iniciar la carga.

El levantamiento identificó 120 puntos de carga en la Región Metropolitana, distribuidos en 36 de sus 52 comunas. En consecuencia, 16 comunas no presentaban registros de infraestructura. Además, el 82 % de los puntos levantados se concentra en la provincia de Santiago, mientras el resto de la región reúne una proporción considerablemente menor.

Durante el piloto se auditaron 13 puntos ubicados en siete comunas. Esta primera aplicación permitió comprobar la utilidad del instrumento y reconocer brechas que no siempre pueden identificarse mediante una base de datos.

Las brechas aparecen en la experiencia cotidiana

Los resultados preliminares muestran que las dificultades no se relacionan únicamente con la existencia o el funcionamiento técnico del cargador. También aparecen problemas asociados con su usabilidad y relación con el entorno.

Entre los aspectos observados se encuentran señalización insuficiente, falta de información visible sobre la potencia disponible, acceso condicionado por horarios o recintos privados, dependencia de aplicaciones, obstáculos de accesibilidad y dificultades para integrar adecuadamente el cargador con el espacio público.

De los 13 puntos auditados, solo seis presentaban señalética clara, seis tenían acceso condicionado y nueve requerían una aplicación o tarjeta para iniciar la carga. En cinco casos, la potencia disponible no estaba informada de manera visible. Estos resultados sugieren que la principal barrera no siempre es la ausencia de infraestructura, sino la calidad de la experiencia que ofrece una vez instalada.

La observación territorial también permitió advertir situaciones en las que el equipo estaba operativo, pero el diseño del espacio dificultaba su utilización. En uno de los puntos visitados, por ejemplo, solo existía un espacio útil y la ubicación del cargador obligaba al conductor a maniobrar para alcanzar el conector.

Incorporar la mirada de quienes utilizan la infraestructura

La siguiente etapa del proyecto se desarrollará entre agosto y septiembre. Buscaremos ampliar el número de auditorías, incorporar nuevos territorios y recoger la percepción de personas que han visto, utilizado o interactuado con puntos de carga.

La participación ciudadana permitirá complementar la observación técnica con información sobre facilidad de uso, percepción de seguridad, accesibilidad, disponibilidad y barreras cotidianas. También ayudará a conocer las razones por las cuales las personas optan por un vehículo eléctrico, que no necesariamente coinciden con los argumentos ambientales o energéticos utilizados habitualmente en las políticas públicas.

Este trabajo se realizará con el apoyo de estudiantes en práctica de distintas universidades y mediante un formulario abierto dirigido a quienes tengan experiencia con esta infraestructura.

Una infraestructura sostenible también debe ser accesible

El proyecto se desarrolla en el contexto del Decenio de las Naciones Unidas del Transporte Sostenible 2026–2035, cuyo Plan de Implementación plantea la necesidad de avanzar hacia sistemas de transporte seguros, inclusivos, resilientes, bajos en emisiones y centrados en las personas. Entre sus áreas prioritarias se encuentran el acceso para todas las personas, la movilidad urbana centrada en las comunidades, la seguridad y el uso de información y datos para orientar las decisiones.

Desde esta perspectiva, la transición hacia la electromovilidad no puede evaluarse únicamente por el número de vehículos eléctricos vendidos o cargadores instalados. También debe considerar la distribución territorial de la infraestructura, la experiencia de las personas, la accesibilidad universal y la capacidad de los puntos de carga para integrarse de manera segura y funcional en las ciudades.

Las auditorías ciudadanas pueden contribuir a ese objetivo al generar evidencia desde los territorios, detectar brechas tempranas y formular recomendaciones para futuros procesos de planificación e implementación.

Quienes hayan utilizado o interactuado con un punto de carga pueden participar respondiendo el formulario disponible en el siguiente enlace:

https://forms.gle/a4HyNhk77tAGyQ2r9

La experiencia de cada persona constituye un aporte relevante para avanzar hacia una electromovilidad más segura, accesible, funcional y territorialmente equitativa.

Fundación Emilia participa en encuentro regional con FONAT y FICVI para fortalecer la atención integral a víctimas de siniestros viales

Viernes 31 de Julio 2026:- Fundación Emilia participó en una reunión de intercambio con el Fondo para la Atención a las Víctimas de Accidentes de Tránsito de El Salvador, FONAT, desarrollada en el marco del trabajo colaborativo de la Federación Iberoamericana de Asociaciones de Víctimas contra la Violencia Vial, FICVI.

Por Fundación Emilia participaron Carolina Figueroa, presidenta; Paola Mondaca, secretaria ejecutiva y encargada del Área de Atención a Víctimas; Javiera Vitar, psicóloga social y coordinadora del Área de Educación; Yury Bustamante, psicólogo clínico del Área de Atención a Víctimas; y la Dra. Olga Cristina Casanova Cárdenas, especialista en educación.

La presentación de FONAT fue encabezada por su directora ejecutiva, Bessy Guzmán, junto a integrantes de su equipo, entre ellos Jazmín Contreras, Luz Arauco y Luis Mena. También participaron representantes de FICVI y de organizaciones de distintos países, entre ellos Alma Chávez, presidenta de FICVI; Olalla Ávila; Karina Winckler, de Argentina; Jeanne Picard, FICVI-Stop Accidentes España; Héctor Morales Delgado, de APASIT; y Angela Ríos, de APIE Colombia, además de profesionales del equipo CTEM.

Durante la reunión, el equipo de FONAT presentó el origen y desarrollo institucional del Fondo desde 2013, así como la ampliación progresiva de sus servicios de atención. En particular, se expuso el alcance de su Programa de Rehabilitación Integral, que contempla apoyo psicológico, fisioterapia, entrega de prótesis y otras ayudas ortoprotésicas, acompañamiento para la reinserción social y laboral, y articulación con instituciones especializadas. La institución ha continuado fortaleciendo este modelo durante 2026, incorporando seguimiento médico y derivaciones para procesos de rehabilitación de mayor complejidad.

La experiencia presentada permitió conocer una respuesta pública que no se limita a la entrega de prestaciones económicas, sino que busca acompañar de manera más amplia los procesos de recuperación y reconstrucción de los proyectos de vida de las personas afectadas por siniestros viales.

FONAT manifestó su interés en fortalecer sus programas, profundizar el intercambio técnico y conocer otras experiencias desarrolladas en Iberoamérica. Este interés coincide con el trabajo que Fundación Emilia impulsa en Chile mediante la atención de primera línea, el acompañamiento psicológico, social y jurídico, la educación ciudadana vial y la incidencia en políticas públicas.

Como resultado del encuentro, se acordó convocar nuevas reuniones para que las organizaciones de cada país presenten sus modelos de trabajo y aprendizajes. Asimismo, se elaborará una hoja de ruta que permita sistematizar los aportes, identificar ámbitos comunes y definir futuras líneas de colaboración.

El intercambio entre organizaciones de víctimas e instituciones públicas permite reconocer brechas compartidas, identificar buenas prácticas y avanzar hacia respuestas que incorporen rehabilitación, salud mental, inclusión laboral, acceso a la justicia y acompañamiento sostenido para las víctimas y sus familias.

Fundación Emilia se reúne con el Ministerio de Energía para presentar su proyecto de auditorías ciudadanas de electromovilidad

Viernes 31 de Julio 2026:- Hoy nos reunimos con parte del equipo del Ministerio de Energía para presentar el proyecto Auditorías Ciudadanas de Electromovilidad: Puntos de Carga, desarrollado por Fundación Emilia.

En la reunión participaron Marcelo Urrutia Burns, jefe de la División de Energías Sostenibles; Armando Pérez Pereira, jefe subrogante de la Unidad de Transporte Eficiente y Estándares; y Fernanda Thompson Molina, asesora de gabinete de la Subsecretaría de Energía. Por Fundación Emilia participaron Carolina Figueroa, presidenta, y Javiera Vitar, psicóloga social y coordinadora del área de Educación.

La iniciativa busca examinar la infraestructura de carga para vehículos eléctricos desde una perspectiva territorial y de experiencia de uso. A partir de una base regional, se depuraron y georreferenciaron los puntos de carga, se seleccionó una muestra y se desarrolló una primera experiencia piloto de auditorías en terreno mediante un instrumento estandarizado. El estudio considera variables como ubicación, disponibilidad, potencia, tipo de conector, estado físico, señalización, accesibilidad, condiciones del entorno y facilidad para iniciar la carga.

Esta fase piloto tuvo como propósito validar la metodología y comprobar en terreno la pertinencia de las dimensiones consideradas en la auditoría ciudadana. La experiencia permitió observar no solo el funcionamiento técnico de los equipos, sino también las condiciones concretas en que las personas acceden, identifican y utilizan los puntos de carga.

Este enfoque permite complementar la dimensión tecnológica y energética de la electromovilidad con una mirada proveniente de las ciencias sociales. No basta con contabilizar cargadores instalados: también es necesario conocer cómo se distribuyen territorialmente, si pueden encontrarse con facilidad, en qué condiciones se accede a ellos y qué barreras enfrentan las personas en su utilización cotidiana.

En esta primera experiencia se auditaron 13 puntos de siete comunas. Los resultados preliminares muestran que las principales brechas no se relacionan únicamente con la existencia o funcionamiento del cargador, sino también con su usabilidad: señalización insuficiente, acceso condicionado, falta de información sobre la potencia, dependencia de aplicaciones, problemas de accesibilidad y dificultades de integración con el espacio urbano.

A partir de estos primeros resultados, durante agosto y septiembre se avanzará en una nueva etapa de trabajo en terreno, ampliando la aplicación del instrumento y profundizando su validación. Esto permitirá fortalecer la metodología, incorporar nuevas observaciones y generar recomendaciones más robustas para la planificación de la infraestructura de carga.

Este trabajo adquiere especial relevancia en el inicio del Decenio de las Naciones Unidas del Transporte Sostenible 2026–2035, que invita a avanzar hacia sistemas de movilidad bajos en emisiones, seguros, accesibles, inclusivos y centrados en las personas. En ese marco, incorporar la experiencia ciudadana permite evaluar no solo la expansión de la infraestructura, sino también su capacidad efectiva para responder a las necesidades de los distintos territorios y comunidades.

La conversación permitió identificar posibilidades de colaboración y articulación entre la institucionalidad pública, la sociedad civil y quienes utilizan esta infraestructura. La transición hacia la electromovilidad requiere planificación técnica, pero también información territorial, participación ciudadana y comprensión de las prácticas cotidianas que determinan si una política pública resulta realmente accesible y utilizable.

Agradecemos al equipo del Ministerio de Energía por la disposición para conocer este trabajo y explorar futuras sinergias orientadas a una electromovilidad más segura, accesible y territorialmente equitativa.

Carolina Figueroa abordó la importancia de la prevención vial en «Zona de Estrellas»

Lunes 27 de Julio:- La presidenta de Fundación Emilia, Carolina Figueroa, participó en el programa Zona de Estrellas de Zona Latina para abordar los riesgos de la conducción a exceso de velocidad, a propósito de un caso que ha generado amplio debate público. Durante la entrevista, hizo un llamado a poner el foco en la prevención, el respeto por las normas de tránsito y la responsabilidad que todos tenemos al compartir las vías.

En su intervención, Figueroa enfatizó que conducir a velocidades extremas no constituye simplemente una infracción, sino un delito contemplado por la legislación chilena, con sanciones que incluyen multas, suspensión de la licencia de conducir e incluso penas asociadas. Además, recordó que el cumplimiento de las normas viales forma parte del pacto social que permite una convivencia segura entre todas las personas que utilizan el espacio público.

«Cuando la sociedad deja de preguntarse dónde está el límite de lo éticamente correcto, también pone en riesgo la seguridad de quienes transitan por las vías», señaló la presidenta de Fundación Emilia, destacando que normalizar este tipo de conductas debilita la cultura del respeto por la ley y aumenta la exposición a siniestros viales.

Durante la conversación, Carolina Figueroa también advirtió que las decisiones imprudentes al volante no solo ponen en peligro a quien conduce, sino también a pasajeros, peatones y otros usuarios de las vías. En ese sentido, sostuvo que ninguna búsqueda de popularidad o visibilidad en redes sociales puede justificar conductas que comprometan la vida de las personas.

Asimismo, recordó que la conducción distraída por el uso del celular continúa siendo la principal causa de siniestros viales en Chile, seguida por el exceso de velocidad, insistiendo en que ambas conductas son completamente evitables mediante una conducción responsable y el respeto de las normas de tránsito.

Desde Fundación Emilia reiteramos que la prevención comienza con decisiones responsables y el cumplimiento de las leyes. Respetar los límites de velocidad, evitar cualquier distracción al volante y comprender que cada acción en la vía puede afectar la vida de otras personas son elementos fundamentales para construir una movilidad más segura para todos.

Fundación Emilia y Universidad del Alba exploran nuevas oportunidades de colaboración en formación e innovación social

Lunes 27 de Julio:- Con el propósito de fortalecer los vínculos entre el mundo académico y la sociedad civil, representantes de Fundación Emilia sostuvieron una reunión con la carrera de Psicología de la Universidad del Alba para explorar futuras instancias de colaboración.

En el encuentro participaron Benjamín Silva, vicepresidente de Fundación Emilia, y Javiera Vitar, coordinadora del Área de Educación Ciudadana, quienes se reunieron con Sharon Retamal, docente y encargada del área de prácticas de Santiago de la carrera de Psicología de la Universidad del Alba.

La reunión tuvo como principal objetivo dialogar sobre distintas oportunidades de trabajo conjunto, entre ellas la posibilidad de que Fundación Emilia se incorpore como centro de prácticas para estudiantes de Psicología, contribuyendo a la formación de futuros profesionales a través de experiencias vinculadas al trabajo comunitario, la prevención y la educación ciudadana.

Asimismo, ambas instituciones conversaron sobre la generación de espacios de participación y colaboración en torno a la innovación social y la psicología social, promoviendo instancias de intercambio de conocimientos, reflexión y desarrollo de iniciativas que aporten al bienestar de las comunidades.

Este acercamiento representa un primer paso para consolidar una alianza que permita potenciar el aprendizaje práctico de estudiantes y, al mismo tiempo, fortalecer el trabajo interdisciplinario en torno a desafíos sociales de interés común.

Fundación Emilia y SENDA sostienen reunión para abordar desafíos en torno a la legislación sobre narcotest

Miércoles 15 de Julio:- Con el objetivo de fortalecer el trabajo colaborativo en materia de seguridad vial y prevención, el equipo de Fundación Emilia sostuvo una reunión con SENDA para dialogar sobre los principales desafíos que presenta la legislación relacionada con la aplicación del narcotest en Chile.

Durante el encuentro, se plantearon diversas interrogantes y necesidades en torno al marco normativo vigente, poniendo especial énfasis en las dificultades y vacíos asociados a la detección de consumo de marihuana en contextos de fiscalización vial. La instancia permitió intercambiar visiones sobre los desafíos técnicos y legales que implica contar con herramientas que permitan una adecuada evaluación de la conducción bajo la influencia de sustancias.

Asimismo, uno de los puntos centrales de la reunión fue la presentación de la experiencia de Carolina Figueroa, presidenta de Fundación Emilia, tras su reciente visita a Madrid. En la instancia compartió los aprendizajes obtenidos durante reuniones sostenidas con la Dirección General de Tráfico (DGT) y la Fiscalía española, donde conoció de primera fuente el funcionamiento del sistema de narcotest, los procedimientos de toma y confirmación de muestras, así como el marco legislativo que regula estos procesos en España.

Esta experiencia permitió abrir una conversación sobre buenas prácticas internacionales y la importancia de avanzar hacia normativas y procedimientos que entreguen mayor certeza jurídica, eficacia en la fiscalización y contribuyan a una mejor prevención de la conducción bajo los efectos de drogas.

Desde Fundación Emilia valoramos estos espacios de diálogo interinstitucional, que permiten compartir evidencia, experiencias comparadas y avanzar en propuestas orientadas a fortalecer las políticas públicas de seguridad vial y la protección de todas las personas que utilizan las vías.

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