Transporte público y controles preventivos: datos para un debate con implementación

Miércoles 7 de Enero 2026:- Carolina Figueroa, Presidenta de Fundación Emilia Silva Figueroa , expuso en la sesión de la Comisión de OOPP, Transportes y Telecomunicaciones de la Cámara de Diputadas y Diputados de Chile, sobre las mociones refundidas (Boletines 16.872-15 y 16.853-15) que buscan obligar a los operadores de transporte público mayor a disponer, en terminales, de instrumentos de control de alcohol y drogas para conductores. Un punto central es la brecha de fiscalización real: durante 2024 se realizaron 3.769 controles de narcotest a nivel nacional, con 756 positivos, equivalente a 20,1% de positividad.  Además, la distribución regional evidencia riesgos relevantes: por ejemplo, O’Higgins registró una positividad de 29,8% (136/456), Tarapacá 27,2% (67/246), Atacama 27,6% (24/87), Valparaíso 21,5%(97/452) y RM 16,3% (47/289).  En regiones con menor volumen de controles, igualmente se observan positividades muy altas, como Los Ríos 53,3% (8/15), Aysén 42,9% (6/14) y Arica y Parinacota 83,3% (45/54), cifra que refuerza la necesidad de estándares y cobertura efectiva en todo el país.

El sistema presenta un problema estructural: el “cuello de botella” de insumos (kits) y, con ello, la dificultad de sostener fiscalización frecuente y aleatoria. El país utiliza el Dräger DrugTest 5000, distribuidos en: SENDA (17 equipos) y Carabineros 36, con concentración en algunas regiones. A lo anterior se suma que la disponibilidad de kits recolectores ha sido acotada: 6.500 kits en 2025 ($135.135.000) y 7.000 kits proyectados en 2026 ($150.500.000). Esto se conecta con una respuesta recurrente que hemos recibido: que el sistema “es muy caro” para sostener una fiscalización aleatoria y frecuente, lo que termina empujando controles “bajo sospecha” en vez de un programa disuasivo real.

Valoramos el proyecto y esperamos que avance, pero advertimos que requiere una implementación mixta y realista:(1) en Santiago y en regiones con avances en sistemas integrados de transporte, puede incorporarse como exigencia de licitación con protocolos robustos (modelo “minería”: selección aleatoria verificable, cadena de custodia, confirmación, auditoría y resguardo de datos); y (2) en regiones donde la estructura de terminales/operación es más precaria, es urgente fortalecer primero la capacidad pública de fiscalización (sobre todo, kits) para que la obligación no quede solo en el papel.

Finalmente, un elemento que nos dejó en estado de alerta fue lo señalado por el vocero de la Coordinadora de Conductores del Transporte Público Regional, respecto de jornadas de conducción de hasta 16 horas diarias. En un país que promueve la reducción de la jornada a 40 horas, este dato expresa una desigualdad estructural y un punto ciego crítico: la seguridad vial de miles de personas se juega precisamente en un servicio sensible donde la fatiga, la precariedad y la débil fiscalización pueden transformarse en un factor de riesgo permanente.

Carolina Figueroa en TwitterCafé: “La siniestralidad vial sigue creciendo y no la hemos abordado de forma integral”

Martes 6 de Enero 2026:- La presidenta de Fundación Emilia, Carolina Figueroa, fue entrevistada en el programa TwitterCafé de Radio Portales, donde abordó con claridad y urgencia los desafíos pendientes en seguridad vial tras el cierre de 2025 y el inicio de la temporada estival. En su intervención, subrayó el preocupante aumento de la siniestralidad vial, especialmente durante las fiestas de fin de año, señalando que “tuvimos 12 fallecidos en solo dos días, una cifra que duplica la media anual. Y varios de estos casos involucran a niños, niñas y adolescentes”, enfatizando la gravedad del panorama actual.

Figueroa también puso en evidencia la falta de información pública sobre la fiscalización efectiva, en particular en relación con el consumo de alcohol y drogas en la conducción. “No tenemos acceso a datos actualizados y desagregados que nos permitan evaluar el impacto de las campañas preventivas”, explicó, agregando que esta opacidad limita el diseño de políticas públicas eficaces. En ese sentido, se refirió a la necesidad urgente de implementar de forma efectiva las leyes recientemente promulgadas, como la Ley Jacinta, la Ley CATI y la Ley EAT, cuyos reglamentos aún no han sido emitidos: “Mi llamado es a avanzar en seguridad vial, pero con los instrumentos, el presupuesto y la gente necesaria para que todas estas nuevas normativas se cumplan. Porque si no, estamos en el peor de los mundos: legislamos, pero no tenemos cómo aplicar lo que se legisla”.

En cuanto a la violencia vial, Carolina Figueroa alertó sobre su aumento sostenido desde el fin de las restricciones sanitarias por COVID-19, apuntando a un contexto social marcado por la irritabilidad, la impaciencia y una creciente sensación de impunidad. “Hay una problemática profunda en siniestralidad vial que ha ido en aumento después del periodo pandémico y que no hemos podido abordar de forma integral”, señaló.

En relación con la tramitación de la Ley Alberto, recordó el caso de Mauro Alberto Gómez, un adolescente de 14 años atropellado por un conductor profesional que manejaba bajo los efectos de sustancias. “En 2024 se licitaron solo 6.500 kits de narcotest; en 2025, apenas 7.000, para un parque automotriz de más de 6 millones de vehículos. Así no se puede fiscalizar en serio”, dijo, cuestionando el alcance real de la fiscalización sin herramientas suficientes.

La entrevista concluyó con un llamado a construir una política de seguridad vial permanente, con una mirada integral y sostenida en el tiempo. “Debemos abordar esta materia de forma integral, con acciones concretas que vayan más allá de campañas estacionales. Lo que está en juego es la vida de miles de personas”, afirmó.

Carolina Figueroa en El Rompecabezas de Agricultura TV: “Necesitamos acciones concretas en seguridad vial”

Martes 23 de diciembre de 2025 :– En una nueva edición del programa El Rompecabezas de Agricultura TV, Carolina Figueroa, presidenta de Fundación Emilia, realizó un completo balance de la siniestralidad vial del año y abordó los desafíos urgentes que enfrenta nuestro país en materia de seguridad vial, especialmente durante el periodo de fiestas.

Aumento preocupante de víctimas fatales en el tránsito

Figueroa advirtió sobre el aumento de desplazamientos durante las fiestas de fin de año y cómo estos se traducen, año a año, en un mayor número de siniestros. “Al cierre de 2024 se registraron 1.436 víctimas fatales, y este año ya alcanzamos 1.470 hasta el 18 de diciembre, lo que muestra una preocupante tendencia al alza”, explicó.

A ello se suma el incremento en los fallecimientos de menores de edad, con tres niños fallecidos solo este fin de semana, en contextos donde predomina el no uso del sistema de retención infantil, la conducción en estado de ebriedad, el exceso de velocidad y la falta de atención a las condiciones del tránsito.

La naturalización del consumo de alcohol y drogas al volante

Un tema central de su intervención fue la persistente permisividad cultural frente al consumo de alcohol antes de conducir. “La sociedad se da una especie de auto-permiso para manejar en estado de ebriedad luego de consumir uno o dos vasos”, afirmó.

Además, expresó su inquietud por el creciente consumo de drogas, especialmente marihuana y cocaína, entre conductores, incluyendo conductores profesionales. “En una gran cantidad de seminarios me han dicho que la marihuana es más inocua que el cigarro, y eso no es verdad. Hoy encuentras una gran cantidad de conductores profesionales que dan positivo para marihuana y cocaína”, alertó.

Seguridad vial y seguridad pública: un compromiso aún pendiente

Figueroa llamó a que la seguridad vial sea abordada con profundidad, con carácter estructural y no sólo desde la campaña ocasional o la foto simbólica. “Llamar a la sociedad civil solo para tomar una foto y decir que hacemos algo no es una solución al tema de fondo”, enfatizó.

Pese a que Fundación Emilia junto a otras organizaciones civiles, como No CHAT,  participan activamente en los Consejos de la Sociedad Civil, las reuniones no se han traducido en acciones concretas por parte del Estado.

“Después de 11 años trabajando estos temas, estamos cansados de las fotos”, sentenció.

La urgencia de pasar del discurso a la acción

“Nosotros en Fundación Emilia atendemos a víctimas que llegan buscando respuestas, y no podemos responder que el ministerio lo está pensando, o que tal vez se lanzará una campaña”, señaló Figueroa. Además, criticó la falta de implementación de políticas fundamentales como la Ley CATI, que pese a haber sido promulgada hace más de dos años, aún no cuenta con reglamento.

“Lo mismo ocurre con las plataformas digitales de transporte de pasajeros (Ley EAT), que siguen sin ser operables. Necesitamos acciones para que la gente sienta que finalmente se preocupan de ellos”, agregó.

Un llamado a la corresponsabilidad ciudadana

La presidenta de Fundación Emilia cerró con un llamado claro: “La conducción bajo los efectos de sustancias es un delito, no un error. Cada vez que te quedas en silencio, estás abriendo la puerta a que tú o alguien de tu círculo cercano sean víctimas de un siniestro vial”.

Motocicletas y cooperación internacional: Fundación Emilia proyecta nuevo foco de trabajo para 2026

Lunes 22 de Diciembre 2025:- Durante la transmisión del programa Ciudadanía Activa, emitido el lunes 22 de diciembre a través del Facebook de Fundación Emilia, se abordó la temática “Motocicletas y seguridad vial: el rol de la cooperación internacional”. El espacio fue conducido por Javiera Vitar, psicóloga social y coordinadora del área de educación de la fundación, y contó con la participación del sociólogo y Doctor en Estudios Americanos Isaac Caro, académico de la Universidad Alberto Hurtado, junto a Juan Ojeda, licenciado en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales y practicante en Fundación Emilia.

A lo largo de la conversación, se destacó el valor de la cooperación internacional entre Estados, organizaciones de la sociedad civil y organismos multilaterales para abordar desafíos complejos, señalando que la seguridad vial debe ser considerada un tema de salud pública global. En ese marco, Isaac Caro relevó el rol que cumplen organismos como Naciones Unidas, la Organización Mundial de la Salud y diversas redes internacionales de ONG, así como la importancia de los marcos estratégicos del Segundo Decenio de Acción para la Seguridad Vial y el recientemente lanzado Decenio de las Naciones Unidas para el Transporte Sostenible 2026–2035.

Uno de los focos centrales de la discusión fue el uso creciente de motocicletas en Chile y su impacto en la siniestralidad vial. Se subrayó que este modo de transporte, cada vez más utilizado para labores de reparto, presenta altos niveles de riesgo, especialmente para los usuarios más vulnerables. Desde Fundación Emilia se expuso que, mientras en 2014 los motociclistas representaban el 7% de las víctimas fatales en siniestros viales, para 2023 esta cifra se duplicó, alcanzando el 15%, lo que evidencia la necesidad urgente de fortalecer las políticas públicas, la fiscalización y la educación vial en este ámbito.

En ese contexto, Fundación Emilia anunció que uno de sus principales focos para 2026 será el desarrollo de un proyecto orientado a la seguridad de los motociclistas. Esta nueva línea de trabajo buscará promover el uso correcto del casco certificado y de vestimenta de protección, en coherencia con estándares internacionales y con la experiencia previa de la organización en iniciativas como Zonas 30. Esta decisión responde a un diagnóstico claro: el aumento sostenido del uso de motocicletas en el país y la siniestralidad asociada requieren una respuesta específica, sostenida y con enfoque territorial.

Durante su intervención, Juan Ojeda presentó un análisis preliminar que da cuenta del aumento de infracciones cometidas por motociclistas y una preocupante descentralización de la siniestralidad vial, con niveles de fiscalización más bajos fuera de la Región Metropolitana. Este diagnóstico refuerza la necesidad de incorporar una mirada territorial diferenciada en el diseño e implementación de las políticas de seguridad vial, considerando las realidades regionales y locales.

El programa concluyó con un llamado a fortalecer la cooperación intersectorial y avanzar en políticas públicas basadas en evidencia, reafirmando el compromiso de Fundación Emilia con una movilidad segura, humana y centrada en la protección de la vida. Asimismo, se reiteró la urgencia de asumir una corresponsabilidad social efectiva frente a la seguridad vial, especialmente en el actual contexto de crecimiento acelerado del uso de motocicletas. Prevenir siniestros viales requiere medidas concretas, sostenidas y adaptadas a los territorios para resguardar la vida y la integridad de todas las personas.

Fundación Emilia participa en instancia clave sobre avances y proyección de la Electromovilidad en Chile

Viernes 19 de Noviembre 2025:- Hoy, Fundación Emilia participó del Panel “Avances de la Electromovilidad en Chile”, convocado por el Ministerio de Energía, en el marco de la Cuenta de la Estrategia Nacional de Electromovilidad, la presentación de la Hoja de Ruta por la Electromovilidad y la apertura formal del proceso de actualización de la Estrategia Nacional de Electromovilidad, conforme a lo señalado en la invitación oficial (Carta N°0551).

En representación de Fundación Emilia asistió Benjamín Silva, Vicepresidente Ejecutivo de la institución, quien fue parte de esta instancia de diálogo interinstitucional que reunió a autoridades y equipos técnicos del sector transporte, energía y sostenibilidad. Durante la jornada se expusieron los principales avances alcanzados por Chile en materia de electromovilidad, tanto en transporte público como en vehículos livianos, infraestructura de carga y marcos regulatorios, junto con los desafíos pendientes para consolidar esta transición a nivel nacional y territorial.

Uno de los ejes centrales del encuentro fue la necesidad de trazar una hoja de ruta clara y compartida, que permita articular los avances tecnológicos con una planificación de largo plazo, criterios de equidad territorial y coordinación entre distintos niveles del Estado. Asimismo, la apertura del proceso de actualización de la Estrategia Nacional de Electromovilidad fue presentada como una oportunidad para incorporar aprendizajes, ajustar prioridades y fortalecer la gobernanza del sector en un escenario de rápida transformación del parque vehicular.

Desde Fundación Emilia valoramos especialmente que esta conversación se dé de manera abierta y con mirada estratégica, entendiendo que la electromovilidad no es solo un cambio tecnológico, sino una transformación profunda del sistema de transporte. En ese sentido, consideramos fundamental que este proceso incorpore de forma explícita la seguridad vial, la protección de la vida y la convivencia en el espacio público, especialmente de los grupos más vulnerables, como niñas, niños, peatones y personas mayores.

Creemos que los avances en electromovilidad deben ir de la mano de una movilidad segura, responsable y centrada en las personas, evitando repetir errores del pasado donde el desarrollo del transporte no siempre consideró adecuadamente sus impactos en la seguridad vial. Por ello, esperamos que la actualización de la Estrategia Nacional de Electromovilidad sea una oportunidad concreta para vincular la transición energética con los objetivos del Decenio de Acción para el Transporte Sostenible, integrando sostenibilidad ambiental, seguridad vial y justicia social en una misma agenda.

Fundación Emilia seguirá participando activamente en estos espacios, aportando desde la sociedad civil una mirada que ponga en el centro la prevención de siniestros viales, la protección de la infancia y el derecho a una movilidad segura para todas y todos.

Fundación Emilia en “Tu voz local”: Radiografía al consumo de alcohol en fiestas de fin de año

Viernes 19 de Diciembre:- Javiera Vitar, psicóloga social y Coordinadora del Área de Educación Social de Fundación Emilia, participó en el programa “Tu Voz Local – Radiografía al consumo de alcohol en fiestas de fin de año”, conducido por el periodista Carlos Jara, instancia en la que se analizaron los resultados de la más reciente encuesta sobre consumo de alcohol y su relación con la conducción durante las celebraciones de fin de año.

De acuerdo con la 5ª Radiografía al Consumo de Alcohol en Fiestas de Fin de Año, el 44% de las personas encuestadas considera muy o algo probable que un familiar o amigo conduzca después de beber en estas fechas, cifra que ha ido en aumento respecto de años anteriores. A esto se suma que el 61% señala que quienes conducen tras consumir alcohol están más preocupados de ser detenidos que de causar daño a otras personas, mientras que un 70% cree que a los chilenos “les da lo mismo” si hay más o menos personas fallecidas por siniestros viales.

Desde una mirada de psicología social, Javiera Vitar explicó que estas cifras evidencian una brecha entre el conocimiento del riesgo y las conductas reales que adoptan las personas, fenómeno que se ve reforzado socialmente en contextos de celebración y consumo.

“No es que las personas no sepan que conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas es riesgoso. El problema es que muchas veces creen que ese riesgo no les va a pasar a ellas. Existe una disonancia entre lo que se sabe y lo que finalmente se hace”, explicó.

Asimismo, se refirió al proceso de desensibilización frente a los siniestros viales, señalando que la reiteración de hechos graves, junto con la falta de consecuencias visibles, termina debilitando la percepción del daño y normalizando prácticas peligrosas en la vida cotidiana.

“Cuando los hechos se repiten y no hay una sanción clara ni un cambio visible, se produce una normalización del riesgo. Se instala la idea de que ‘no pasa nada’, y eso es extremadamente peligroso”, advirtió.

Finalmente, desde Fundación Emilia se hizo un llamado a responsabilizarse de las propias decisiones, planificar traslados seguros y reflexionar sobre cómo las acciones individuales repercuten en toda la comunidad. En este contexto, se anunció que la organización se encuentra impulsando una campaña preventiva de fin de año, en colaboración con figuras públicas como Nico Ruiz, orientada a promover decisiones responsables para que todas las personas puedan volver seguras a sus hogares y compartir estas celebraciones de manera sana junto a sus familias.

💛 “No es solo una donación, es un acto de memoria»

Viernes 19 de Diciembre 2025:-  A veces, el aprendizaje más importante no ocurre solo en el aula, sino en los vínculos, en las pérdidas, en la forma en que una comunidad se cuida y repara.

Hace unos días recibimos un gesto que nos conmovió profundamente: las y los estudiantes de la generación 2022 de la carrera Gestión en Turismo y Cultura de la Universidad de Valparaíso, junto a su profesor Rodrigo Kaplan Ortega, realizaron una donación solidaria a nuestra fundación en el marco del Taller de Creación e Innovación. Pero lo que realmente nos tocó fue el sentido profundo de esa acción: el aporte fue realizado en memoria de sus compañeras María Paz Godoy y Catalina Ortega, fallecidas hace un año en un siniestro vial.

Este acto no fue solo un trabajo académico. Fue un homenaje, un gesto colectivo de memoria y responsabilidad. Fue una forma de canalizar el duelo en algo que ayude a otras personas. Y eso —para nosotros— es exactamente el corazón de lo que hacemos en Fundación Emilia: transformar el dolor en acción.

Nos emociona y nos compromete ver cómo nuevas generaciones comprenden que la seguridad vial no es solo un problema técnico, sino también ético, afectivo y cultural. Y nos honra profundamente haber sido elegidos como destinatarios de este acto de memoria activa.

Agradecemos a toda la generación, a su docente y a quienes hicieron posible este gesto. Su compromiso, su humanidad y su sensibilidad nos reafirman que una cultura vial más consciente y justa sí es posible.

Gracias por creer que ninguna pérdida debe ser en vano.
Gracias por honrar con acciones.
Gracias por construir memoria con propósito.

Webinar de Sustancias Psicoactivas y Salud Pública en las Américas: Detección Temprana y Abordaje del Uso de Sustancias Psicoactivas de la OPS

Viernes 12 de Diciembre 2025:- Fundación Emilia participó en el webinar Sustancias Psicoactivas y Salud Pública en las Américas: Detección Temprana y Abordaje del Uso de Sustancias Psicoactivas, realizado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS – Región de las Américas), donde se discutió el panorama actual de los centros de salud frente a la atención y detección de trastornos por uso de sustancias (TUS), como el alcohol y otras sustancias psicoactivas.

En representación de la Fundación Emilia asistió Juan Ojeda, licenciado en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales, quien forma parte del equipo de trabajo de la fundación.

En el evento participaron ministros de salud de Latinoamérica, autoridades de la OPS y el profesor Thomas Babor, PhD en psicología social, MPH en psiquiatría epidemiológica y experto en TUS. Los expertos discutieron la implementación de herramientas como AUDIT, ASSIST y PAP en los servicios de atención pública, con el objetivo de facilitar la detección de trastornos por consumo de alcohol y drogas.

¿Qué herramientas existen para la detección de TUS?

La detección de Trastornos por Uso de Sustancias (TUS) es fundamental para poder entregar un tratamiento adecuado a los pacientes y evitar situaciones de riesgo para su entorno. En este evento se abordó la necesidad de implementar herramientas como el Test de Identificación de Trastornos por Uso de Alcohol (AUDIT) y la Prueba para la Detección de Consumo de Alcohol, Tabaco y Sustancias (ASSIST), que permiten categorizar la gravedad del trastorno y orientar una respuesta terapéutica adecuada.

Asimismo, se destacaron los aportes del Programa de Acción para la Brecha de Salud Mental (mhGAP), que busca aumentar la equidad territorial en salud mental, y el sistema SBIRT (Detección, Intervención Breve y Derivación a Tratamiento), el cual, en conjunto con los Primeros Auxilios Psicológicos (PAP), permite una respuesta primaria pertinente a las urgencias vinculadas a los TUS.

Relevancia para Chile y Fundación Emilia

Durante el webinar, se expuso que cerca del 70% de los centros de salud en la región tienen una baja capacidad de respuesta frente a los TUS, concentrándose especialmente en el abordaje del consumo de alcohol, en detrimento del tratamiento del uso de otras sustancias psicoactivas. Esta situación es particularmente crítica en América del Sur, donde también persiste un acceso limitado al tratamiento de trastornos mentales.

En el caso de Chile, el XV Estudio Nacional de Drogas en Población General (2022) reveló que un 50,7% de los consumidores de alcohol ha ingerido cinco o más tragos en una sola ocasión en el caso de los hombres, y cuatro o más en el caso de las mujeres. Este patrón se enmarca en lo que se considera consumo problemático, con riesgos para la salud individual y colectiva.

La promoción de herramientas que permitan detectar tempranamente los TUS es clave para prevenir conductas de alto riesgo, como la conducción bajo los efectos del alcohol y otras drogas. En los últimos meses, se ha observado un preocupante aumento de casos donde los conductores se encontraban bajo el efecto de sustancias, con consecuencias fatales para sus víctimas y familias.

Desde Fundación Emilia valoramos profundamente estas instancias de formación y articulación internacional, que fortalecen nuestras capacidades institucionales y nos permiten seguir trabajando por una prevención efectiva de los siniestros viales asociados al uso de sustancias, contribuyendo a una movilidad más segura y una salud pública más justa.

Plan de Implementación para la Década del Transporte Sostenible (2026–2035)

Jueves 11 de Diciembre:- Ayer fue lanzado oficialmente el Plan de Implementación para la Década del Transporte Sostenible de las Naciones Unidas (2026–2035), elaborado por el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales (DESA). Esta hoja de ruta busca transformar profundamente los sistemas de transporte para que sean motores efectivos del desarrollo sostenible, considerando sus tres dimensiones: económica, social y ambiental. El plan, declarado por la Asamblea General en 2023, promueve una visión integral basada en seis áreas prioritarias de acción, así como en estrategias de financiamiento, gobernanza integrada y evaluación continua de los avances.

Entre las áreas prioritarias, se plantea garantizar el acceso universal al transporte sostenible, de modo que todas las personas —independiente de su género, ingreso o ubicación— puedan acceder a oportunidades a través de redes de transporte seguras, multimodales y accesibles. También se destaca la urgencia de avanzar hacia sistemas de transporte con bajas o cero emisiones, mediante la integración del sector transporte en las estrategias climáticas nacionales y la promoción de vehículos eléctricos, combustibles alternativos y tecnologías energéticamente eficientes.

La logística y la conectividad sostenibles son otro pilar del plan, con énfasis en optimizar corredores intermodales para reducir costos y emisiones, especialmente en países sin litoral o en pequeños estados insulares. Asimismo, se propone fomentar una movilidad urbana centrada en las personas, integrando el transporte en la planificación urbana, promoviendo el transporte público, la caminata y el uso de la bicicleta para construir ciudades habitables. En materia de seguridad, el plan adopta el enfoque de Sistema Seguro para reducir siniestros viales, mejorar la infraestructura y generar entornos más seguros para todos los modos de transporte, con atención a la perspectiva de género. Finalmente, el documento promueve la adopción de ciencia, tecnología e innovación (CTI), incluyendo inteligencia artificial y plataformas digitales, para mejorar la accesibilidad y sostenibilidad de los sistemas de transporte.

Para lograr estos objetivos, el plan propone aumentar de manera significativa las inversiones sostenidas en transporte sostenible, impulsando mecanismos innovadores como peajes, cargos por carbono, financiamiento climático y alianzas público-privadas. Se prioriza la inversión en proyectos con impactos sociales, ambientales y de seguridad vial. En cuanto a la gobernanza, se propone avanzar hacia una planificación intersectorial coherente, con coordinación multinivel y la eventual creación de agencias nacionales para el transporte sostenible. La evaluación del progreso se realizará a través de indicadores alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), con políticas de datos abiertos, sistemas de monitoreo y reuniones regionales y globales anuales. Además, se contempla una revisión estratégica de mitad de período en 2030.

Relevancia para Chile y Fundación Emilia

Para Fundación Emilia, este plan representa una herramienta clave para orientar la acción desde la sociedad civil. En el contexto chileno, los desafíos son claros: mejorar la seguridad vial urbana y rural, avanzar hacia una movilidad verdaderamente inclusiva, fortalecer los sistemas de datos e indicadores, y descarbonizar progresivamente el transporte. Esta hoja de ruta internacional ofrece un marco potente para que gobiernos locales, universidades, fundaciones y organizaciones sociales trabajemos articuladamente por una movilidad más justa, segura y sostenible.

“Este Plan de Naciones Unidas nos recuerda que la movilidad no puede medirse solo en kilómetros ni en tiempos de traslado. Debemos hablar de movilidad justa, segura e inclusiva. Desde Fundación Emilia, valoramos este marco como una oportunidad para seguir exigiendo políticas que pongan la vida en el centro de la planificación vial”,

Carolina Figueroa Cerna, presidenta de Fundación Emilia

📥 Puedes descargar el Plan completo aquí: Plan de Implementación para la Década de Transporte Sostenible (PDF)

Publicada la Guía de Zonas de Tránsito Calmado de CONASET y MINVU

Martes 2 de Diciembre:- La Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito (CONASET) y el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU) han publicado oficialmente la Guía de Zonas de Tránsito Calmado, un documento técnico clave que orienta la implementación de intervenciones urbanas para reducir la velocidad vehicular, mejorar la convivencia vial y prevenir siniestros en entornos urbanos.

Esta guía entrega criterios técnicos actualizados, soluciones prácticas y diseños estandarizados para la planificación de calles más seguras, habitables y centradas en las personas. No solo beneficia a peatones y ciclistas: promueve una mejor movilidad urbana, fortalece el tejido comunitario y mejora la calidad de vida en el espacio público. Además, se convierte en una herramienta esencial para municipios, equipos técnicos, consultoras y profesionales del transporte, al ofrecer estándares modernos y de alto impacto.

Aporte de Fundación Emilia: participación activa y trabajo territorial

Desde Fundación Emilia fuimos parte de las mesas de revisión de la guía, junto a entidades públicas, municipalidades, organizaciones sociales y especialistas del área. Esta participación se enmarca en el proyecto Zonas 30 km/h, desarrollado con la Global Alliance of NGOs for Road Safety.

Durante este proceso, elaboramos videos educativos en conjunto con CONASET, para explicar de manera clara qué son las Zonas 30 km/h, cómo funcionan y cuál es su impacto positivo en la seguridad vial. Complementamos este trabajo con la implementación de auditorías viales ciudadanas, herramienta mediante la cual las propias comunidades identifican puntos críticos que requieren intervención o mejora.

Resultados concretos en los territorios

Gracias a este enfoque colaborativo y territorial, logramos importantes avances:

  • 📍 Región Metropolitana: se confirmó la ejecución de dos nuevas Zonas de Tránsito Calmado para el periodo 2025–2026, ubicadas en torno a establecimientos educacionales:

    • Liceo Arturo Pérez Canto (Recoleta)

    • Escuela Raúl Sáez E-570 (Lo Espejo)

  • 📍 Valparaíso: producto de las auditorías ciudadanas difundidas en redes sociales, la Municipalidad de Valparaíso comprometió formalmente la mejora de infraestructura vial en:

    • Escuela David Ben Gurion

    • CESFAM de Cerro Las Cañas

Estas acciones permiten proteger a niñas, niños y adolescentes en sus trayectos escolares y contribuyen al derecho a una movilidad segura.

Compromiso con calles más seguras

La publicación de esta guía reafirma la urgencia de seguir impulsando políticas públicas, proyectos colaborativos y acciones ciudadanas que pongan en el centro la seguridad vial.

Desde Fundación Emilia seguiremos trabajando junto a instituciones públicas, comunidades y organizaciones sociales para construir ciudades más seguras, inclusivas y accesibles, donde el cuidado de la vida sea el principio rector del diseño urbano.

📘 Puedes descargar la guía en: https://www.conaset.cl/wp-content/uploads/2021/09/Guia-ZTC_nov_2025.pdf

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